EDUCACIÓN AUTORITARIA O PERMISIVA

     En los últimos tiempos está de actualidad el debate sobre educación autoritaria y educación permisiva. Ya el curso pasado, en esta misma sección, aludí a José Antonio Marina, escritor y filósofo actual que defendía “ternura y límites” como  dos conceptos que deben jalonar el proceso de la educación que demos a nuestros hijos. Y últimamente la administración educativa ha dado a luz una ley que han dado en llamar “de autoridad del profesorado”,  como si la autoridad se le concediera al profesorado por ley. No saben que la autoridad se la gana el docente día a día, con su seriedad en el trabajo e impartiendo instrucción y educación, a partes iguales (educación es lo que queda después de olvidar lo que se ha aprendido en la escuela, dijo Albert Einstein, que no era precisamente un ignorante).

     Quiero pensar que la citada Ley de Autoridad del Profesorado pretende conseguir, con buena intención, que los docentes no sigan siendo objeto de agresiones, físicas, verbales, morales o de cualquier tipo. Eso es de agradecer, aunque dudo mucho de su efectividad, ya que la cantidad de informaciones, a menudo sesgadas, que aparecen en los medios de comunicación sobre los docentes, sus vacaciones, su sueldo, su preparación y otras varias, hacen difícil la consecución de aquel objetivo.

     Volviendo al debate sobre educación autoritaria/permisiva, habría que recordar aquello de que “en el punto medio está la virtud”. Ni autoritarismo ni permisividad, sino respeto y sentido común. Cecilia Böhl de Faber, escritora española del siglo XIX, más conocida por su seudónimo de Fernán Caballero, lo plasmó muy bien en una frase: “el maestro no perderá nunca su prestigio por ser severo a su debido tiempo. Al contrario, tal prestigio se alcanzará de ese modo”. Y yo añadiría, en la línea de  José Antonio Marina, pero sin olvidar la ternura. Porque, como dijo Haim Ginott, escritor y pedagogo, autor del libro “Entre padres e hijos” y que les recomiendo como lectura, "los niños son como cemento fresco, cualquier cosa que caiga sobre ellos deja una huella." No olvidemos esta última frase.